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11.9.10

Innamorato



"Se tu apparissi ora
Come sei
Con quel tuo modo di guardare ...netto
Coi tuoi capelli
Che come un sipario
Si aprono soltanto
A chi ha il biglietto
Io nuovamente ancora un'altra volta
Mi sentirei cos?
Come mi sento
Incatenato nella tua atmosfera
Imprigionato
Come piuma al vento
Io per la prima volta nuovamente
Mi sentirei cos? come mi sento
Ancora un'altra volta nuovamente
Starei proprio cos?
Come sto adesso
Innamorato"


Jovanotti
Innamorato

9.9.10

Cuarto

Ese cuarto es mi refugio. Si, creo que sabes perfectamente a cúal me refiero, ¿no? Ese del piso de la calle  Felipe IV. Vamos, en esa calle donde guardo una infinidad de recuerdos: los dulces de la panadería que la empieza con ese dependiente que siempre intenta convencerme regalándome un trozo de un dulce nuevo, el periódico que le sigue con esa chica siempre sonriente y la floristería que alguna vez me ha salvado de ciertas urgencias. El que está en el número cuarenta y cuatro, el portal viejo sin ascensor que al principio nos mataba hasta llegar a mi 4ºD. Con su hall austero que te lleva a la cocina que ha sufrido cientos de experimentos míos. Y, por fin, al fondo a la derecha: el cuarto. Ha sido sinceramente mi refugio. Mi vía de escape a la vida que bullía incesante en todas direcciones pero me tenía que pedir permiso para entrar a ese cuarto. Ahí encontré la calma. Ahí encontré el amor, o tal vez sea mejor dicho que el amor me encontró a mí. En él me descubrí, me apoyé, me analicé y crecí. Fue dónde me desahogué de todo lo que me impedía continuar y dónde encontré soluciones a todo lo que creía que era un problema. Dónde luché por mantener lo que más me importaba y disfruté de cada uno de los placeres que me concedía. Donde caí en la mejor de las tentaciones hasta que se transformó en milagro, ya que un don así sólo debe de estar permitido en el cielo. Donde me enamoré hasta límites insospechados y me sorprendí día a día encontrando la felicidad en lugares que no creí hallarla. Amo sin duda a ese cuarto, y todo lo que él representa. Todo lo que tiene relación con él y le hace así ante mis ojos. Todavía recuerdo cuándo me mudé a él, lo recuerdo perfectamente. Fue un 8 de Mayo; y lo que tengo claro es que si hace falta me encadenaré a él, pero no pienso abandonarlo mientras sigan quedándome piernas con las que patalear y brazos con los que aferrarme. Sin duda alguna, éste es mi lugar.

8.9.10

Lasaña

Después de buscar y rebuscar ya he encontrado la receta perfecta. Sí, al parecer se refería que no bastaba con las láminas de pasta, sugo con un poco de carne de cerdo desmenuzada, bechamel hecha con cuidado y abundante queso. Sí, es cierto, así se hace la lasaña pero no está en eso el secreto. Se refería que si quería conquistarte con ese plato debía de hacerlo con sumo mimo, como si cada uno de los alimentos se tratasen de prologanciones de tu cuerpo. Debía disponer con una ternura exquisita la fina capa de pasta y rociarla con cariño del tomate. Debía irlo dejando caer, sin salpicar, sin dañar la composición ni la armonía golpeando con la cuchara la pasta. Debía medir cada una de las acciones como si estuviera haciendo una operación a corazón abierto en vez de un plato de cocina. Porque de eso se trataba, sin duda. Estaba exponiendo todo mi amor sobre la vajilla que te iba a decir. Con ella no buscaba simplemente un mensaje hacia tu paladar, ni siquiera hacia tu agradecido estómago. No se trata de un simple 'Oh, Dios, esta lasaña está exquisita'; sino una pura demostración de que por tí puedo crear arte. Porque, sin duda alguna, es lo único que te mereces: Arte. Si te quiero conquistar con esta cena, el secreto está en los detalles. No basta con poner velas, sino debo disponer de la vajilla ideal, colocada con cuidado sobre el mejor mantel y apoyadas en él las velas. No se trata tampoco de dejarme el sueldo en ello; simplemente de preocuparme en elegirlo, de intentar lograr la armonía perfecta para que mis ojos puedan cantar sin necesidad de abrir los labios. Producir una sensación de comodidad que creen la magia sola. Y entonces, entre los dos, convirtamos en una obra de arte esa noche, comenzando con la cena y sólo Dios sabe cómo terminaremos. Sin duda alguna, ese es el secreto. Y ahora, por fin, ya lo entiendo.

PD: A parte de eso, también me aconsejo unos toques de canela, una onza de chocolate y un chupito de limoncello. Opcional que las velas sean arómatica, un bote de aceite para masaje y algo de ambientación musical italiana, para buscar una armonía mayor. Cómo si fuera fácil encontrar algo de música italiana entre las interminables filas de CDs de mi casa...

5.9.10

Sorprenderme

- Y entonces me vienes a buscar a la puerta de mi casa. Bueno, la verdad es que no era mi casa literalmente, sino una especie de casa un poco alejada de la civilización pero no demasiado. Habíamos quedado sobre las ocho de la tarde, pero tú querías sorprenderme llegando un cuarto de hora antes aunque eso provocase que tuvieras que esperar porque no estuviese lista. Mientras gritas mi nombre por la ventana para que me asome yo, sorprendida, me coloco un poco el pelo para sorprenderte estando preciosa. Me asomo por la ventana y te veo frente a mi puerta con los brazos abiertos mirando hacia mi ventana y cabalgando un precioso caballo. No podía creerme que te viera montado sobre un precioso caballo color crema con la crin y la cola bastane más oscura, casi de tono negro. Era precioso, y tú me estabas sonriendo al ver que no disimulaba la cara de sorpresa. Yo corro escaleras abajo sin importarme que no esté terminada de arreglar y abro la puerta para poder tocarlo... bueno, obviamente también para darte un beso de saludo. Cuando abro la puerta me encuentro con un pequeño ramo de flores apoyados en la entrada de la casa y colocados cuidadosamente sobre una carta con un bonito 'Te amo' en la solapa del sobre. Cojo las flores y las huelo, disfrutando del olor que desprenden en conjunto y oliendo una a una las diferentes rosas que me has traído para captar sus matices distintivos. Apoyo las flores en la mesilla de la entrada y voy corriendo a tu encuentro, que estás trotando con el caballo en círculos esperándome. Cuando me acerco te inclinas hasta poder besarme y extiendo la mano para acariciar la crin del caballo y su suave cabeza. Es acojonantemente bonito, y yo no puedo dejar de sonreír. Me tiendes la mano para ayudarme a montar y yo con miedo la rehuso, hasta que de un tirón me subes detrás tuya. 'Princesa, ya que no te la pude dar en tu momento, te voy a dar una primera cita de ensueño ahora; para que acabes tan enamorada de mí como yo lo estoy de ti'. Yo me agarré fuerte a tu cintura para no soltarme jamás, mientras tú golpeabas con los talones al caballo para que comenzase su movimiento.
- ...
- Bueno, yo ya te he contado qué es lo que más me gustaría ahora mismo. Ahora dime, ¿cuál es tu sueño?
- Que pudiésemos estar teniendo esta conversación mirándonos a los ojos, no por medio de un teléfono. El resto es puramente secundario.

4.9.10

Hadángel

Hadángel.
Esa es sin duda la palabra que elijo para describirte. Sí, es cierto, es una palabra inventada; o más que inventada el término sería la unión de dos palabras ya definidas, aunque no es totalmente fiel a su definición. Me explico. En primer lugar explico porqué uso términos fantásticos, aunque eso resulta claro a primera vista: tú es imposible que seas humana. Refiriéndome como humano a un animal imperfecto, limitado y con una serie de adjetivos intrínsecos en su naturaleza que, en muchos aspectos, en ti sólo se dan un aire a tus cualidades. Hay humanas bellas y atractivas; pero como toda cualidad animal tiene una limitación, cosa que en tu caso deja de existir o supera el umbral. Hay humanos que cuidan, luchan y son capaces de levantarse cuando no queda más; pero sigues estando a otro nivel, simplemente. Hay animales fogaces, protectores y juguetones; pero se mantienen a un nivel insuficiente para considerarlo comparación. Hay otras personas que ríen, e incluso que es agradable la sensación de provocar su risa; pero no son capaces ni de imaginar el resto de mortales la sensación de conseguir alegrar uno de tus malos días. Simplemente, es otro nivel, dudo francamente considerarte como humana.
La otra pregunta es porqué fusionar un Hada y un Ángel. El segundo, un ser celestial descrito en innumerables ocasiones como la obra maestra del Creador, dotados de una belleza sin par y capaces de deslubrar a cualquier mortal simplemente observarlos, llegando a considerarlo en su mayoría de ocasiones como un delirio o un espejismo de los sentidos. Siendo descrito así en numerosas ocasiones simplemente me parece escogido a la perfección. Hada... lo de hada es otro cantar. Es algo más mundano, más básico, pero por ello menos importante. No me refiero a tu tamaño, obviamente, sino a que... bueno, digamos que hay ciertos polvos que sólo pueden ser mágicos. Y... ¿No es eso lo que guardan las Hadas?

3.9.10

Maquillaje

Te quitabas el maquillaje con prisas frente al espejo, deseando terminar de una vez para coger por fin la cama. Te habías puesto espectacular esa noche, aunque te desquiciaba que yo no valorase que te pintaras la cara. Pero lo habías hecho y habías triunfado como ninguna con ese vestidito blanco con vuelo que era inevitable mirar mientras te movías, con ese pelo recogido por encima y suelto sobre la nuca bailando con tus movimientos bruscos de cadera. Era un placer observar esa mirada de deseo con los ojos penetrantes que lograban unos toques de rimel, disfrutar con esos labios provocativos que despertaban a todos los hombres de local con una simple sonrisa o cuando simplemente te mordías el labio. Estabas absolutamente increíble sobre esos tacones que convertían tus piernas en esculturas dignas de Miguel Ángel, te habías puesto sencillamente brutal y lo habían disfrutado todos los palurdos que esa noche tuvieron el privilegio de verte bailar. Tú disfrutabas como nunca observando cómo se peleaban por tenerte simplemente en su ángulo de visión, y me mirabas con picardía tratando de provocarme para que me arrepintiese y dijese que me encantas maquillada. Pero yo sólo te observaba, y tu rabia te hacía coquetear más con los incrédulos chicos que te rodeaban intentando bailar, imaginando que por fin habían encontrado al mujer de sus sueños y ésta les hacía caso. Ingenuos... no sabían que se trataba sólo de un juego.
Pero ahora estabas en nuestro baño, quitándote el maquillaje frente al espejo y sacando a la luz esos ojos cansados debajo de la pintura. Te soltaste el pelo descolocado de tanto humo y sudor. Dejaste caer el vestido y lo doblaste con para traerlo al cuarto mientras yo no podía dejar de mirarte a los ojos. Me sonreíste coqueta, sorprendida porque no te quitara ojo y bromeaste con que si no me iba a dormir ya. 'No me perdonaría nunca si me quedase dormido ahora, cuando te has puesto increíblemente guapa para mí'. 'Porque lo que de verdad me importa es que tú me termines por ver guapa, lo que vean el resto... no deja de ser un juego'. 'Juego será lo que haremos ahora, mi princesa. Cuando ellos siguen soñando con la belleza que vieron en el local, y yo te demuestro porqué soy yo el que acaba acostándose con ese ángel'. Me besas con tu ternura exquisita, yo te acerco con mi tacto pasional. '¿Apago la luz, o la dejo encendida?', fue lo último que me susurraste sin que contuviese jadeos.

2.9.10

Palabras

Y de nuevo me enfrento al mismo bloc de notas. A ese archivo con un nombre estúpido que me mira desde el escritorio todos los días esperando a que vuelva a abrirlo y me ponga a escribir de nuevo. Nada de anotar la URL de una canción, una frase romántica o un tema que se me olvidó comentarte en la última conversación; sino escribir de verdad, tratando de hilar las palabras como si del más exquisito de los vestidos rojos se tratase, tratando de cocinar las frases y añadirles unos detalles de tomillo, perejil y por supuesto orégano. Está suplicándome a gritos que vuelva a escribir algo que merezca el nombre como tal, que se pueda considerar texto y no un par de oraciones mal labradas. Pero la pregunta es... ¿Qué decir? Podría escribirle una oda a tu pelo, podría enumerar la infinidad de escusas que me inventaría para que pasases esta tarde conmigo, podría discutir sobre política esmerándome al máximo como si fuera a cambiar algo del mundo mi reflexión... pero no me sale. No me sale ninguna de esas palabras, simplemente como un tonto soy capaz de repetir te quiero. A veces con esas mismas letras y otras trato de citar series tontas, libros de fantasía que no tienen nada que ver con el amor o canciones... pero, en el fondo, sólo intento repetirte, una y otra vez, te quiero. Porque me arrepiento de no ser capaz de escribírtelo como de verdad te mereces, describírtelo con palabras tan dulces que se te empalague la lengua al leerlas, que te provoquen lágrimas dulces que de gusto relamerlas después de que recorran tu mejilla. Me gustaría escribir algo que te provocase un vuelco en el corazón, que contenga tu respiración hasta que termines de leerlo y al acabar disfrutes de cada una de tus inspiraciones saboreando el aire de la vida al sentrite amada. Me gustaría que al leerlo sintieses cómo se enciende en tí cada centrímetro de tu piel, que te cambia la mirada al volverme a encontrar y arder de deseo. Me gustaría llegar a escribir algo que te hiciera sentir lo que mi cuerpo sufre cada vez que te ve... el placer de amar a alguien. No pasa nada, seguiré buscando las palabras como siempre, no tengo ninguna prisa...

1.9.10

Anhelo

Anhelo incluso al aire cargado que exhalabas en cada respiración cuando te tumbabas a mi lado, dormida. Anhelo tus insultos, tus risas maliciosas, tus sonrisas picaronas y tu forma de picarme. Echo en falta tu olor corporal, la mala uva que se te pone con la regla, la forma en la que me desesperas para sacarme de quicio. Echo en falta incluso tus eructos. Pero lo que más echo en falta, sin duda, es tu voz susurrándome 'te quiero' en cada uno de los besos con los que me colmabas.

28.8.10

Debería poder volver a escribir. Debería ser capaz de escribir porque tengo un nudo dentro y no soy capaz de escupirlo con palabras, y no sé llorar. Debería ser capaz de describir cómo me arde la piel de no sentirte cerca mía, de no disfrutar de tu piel que me calme. Ser capaz de describir cada una de las cosas que echo en falta de ti, que necesito. Escribir que estoy en una situación que vuelvo a plantearme ir a verte... aunque carezca de sentido. Debería poder volver a escribir. Pero sólo soy capaz de decirte que te amo, y esperar que vuelvas a mí.

25.8.10

"Hermanos:
Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino excepcional.
Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.
Ya podría tener el don de la profecía y conocer todos los secretos y todo el saber, podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.
Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites. El amor no pasa nunca."

PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS

17.8.10

"Quisiera nacer de nuevo para no perderme ni uno solo de tus amaneceres."

20.7.10

Razón

Y sentir que se me escapa entre los dedos algo demasiado valioso para mí. Como resbala entre el dedo anular y corazón de la mano derecha como si estuvieran recubiertos del sebo más deslizante que hubiesen creado, como si el destino me hubiera puesto con empeño el lubricante más eficaz esparciéndolo con sumo cuidado para que no se pudiese retener con nada. Sentir que lucho por mantenerlo, cuando cae entre esos dos dedos como si de un anillo se tratase, pongo la mano izquierda con un rápido movimiento para intentar aguantarlo. Aprieto el puño con todas las fuerzas que soy capaz de reunir pero siendo que aún así se desliza resbalando por la línea de la vida de mi grasienta mano. La simple idea de perderlo me desgarra por dentro y provoca que las glándulas que se encuentran sobre el riñón segreguen adrenalina como si no fuera a hacer falta nunca más, hasta el límite que le permitiesen sus fuerzas e incluso más. Sentir cómo la hormona activa todos los músculos de mi cuerpo y los reflejos para volver a cogerlo de nuevo al deslizarse de mi mano izquierda y agarrarlo con la derecha; teniendo que hacer de nuevo otro movimiento para mantenerlo, restándome cada vez un poquito más de fuerza. Pero, si algo está claro, es que mientras que siga corriendo un poco de sangre para poder mover el brazo y no esté demasiado contaminada de ácido láctico por el esfuerzo... lucharé por seguir mateniéndolo entre mis manos. Porque no hay una razón más importante por la que luchar. Porque por fin tengo una razón por la que morir.

14.7.10

Necesito formar parte

Yo también quiero formar parte de esa lista de recuerdos pasionales que tan sólo con traerlos a la memoria te hacen volver a gemir. También quiero ser parte de esa selección de personas que te ha hecho gritar hasta que las piernas te tiemblen y caigas al suelo, ser una de esas anécdotas que siempre recuerdas orgullosa para dar envidia al resto, sabiendo que todos desearían algo así. Lucharía por saber que puedo estar entre esos pocos insuperables con los que comparas al resto para evaluar si son buenos en la cama o no. Ser como X a la hora de tocarte, o llegar a la altura de Y moviendo la cadera. Sinceramente, necesito formar parte y dejar marca en alguno de esos recuerdos tuyos... porque no me parece justo que en mí tú hayas marcado hasta el límite de no recordar más anécdotas, siendo tú la única protagonita de todos esos momentos que recuerdo y una parte de mí se enciende. Me duele saber que no, no podré llegar a la altura.

13.7.10

Trozo

    Y sentir que un trozo de mí se separó con ese último beso. Entró en ti por esos labios que me hacen suspirar y se fue deslizando por la gaganta poco a poco. Ese trozo de mí traspasó las paredes del esófago para diluirse entre tu sangre y siguiendo el ritmo de los latidos fue recorriendo tu cuerpo hasta llegar a tu corazón. Y ahí se quedó, ayudando como si de una mano se tratase a que cada latido sea más fuerte, más sano, más vivo. Ayudándote a seguir con fuerzas a cada latido, dándote ánimos para seguir... donde debería estar en verdad. Una parte de mí se quedó en el lugar donde pertenece: entre tu aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo.
    Y sentir que un trozo de tí entró en mí cuando le dí un último beso a esa lágrima. Entró en mí deslizándose entre los labios...

Para ser un 300, vaya jodida mierda; lo sé. 
Simplemente... Au! Spartans!

12.7.10

Ha de quedar uno

" -No nos engañemos el uno al otro -dijo-. Me odias y yo a ti también. Me humillaste al decir que Yennefer... Sabes el qué. Yo te respondí de forma parecida. Te estorbo y tú me estorbas. Resolvamos esto como hombres. No veo otra solución. ¿A eso has venido, verdad?
-Sí -dijo Geralt, tocándose la frente-. Tienes razón, Istredd. A eso he venido. Sin duda
-Perfecto. Esto no puede seguir así. Hoy por fin me he enterado que, desde hace un par de años, Yenna va y viene entre nosotros como una pelota de trapo. A veces está contigo, a veces conmigo. Huye de mí, para buscarte a ti, y al revés. Otros, con lo que está entre medias, no cuentan. Sólo contamos nosotros. No podemos seguir así. Somos dos, tiene que quedar uno.
-Sí -dijo Geralt, sin separar las manos de la frente-. Sí... Tienes razón.
-En nuestra presunción -continuó el hechicero-, creíamos que Yenna elegiría sin vacilar al mejor. En cuanto a quién era el mejor, a ninguno de los dos le cabía duda. Hemos llegado hasta el punto de competir por ella como dos rapazuelos a base de argumentos y casi como inexpertos rapaces, también, hemos comprendido cuáles eran estos argumentos y qué significaban. Pienso que, al igual que yo, has estado dándole vueltas y sabes cuánto nos hemos equivocado los dos. Yenna no tiene la más mínima intención de elegir entre nosotros, incluso si aceptáramos que sabe elegir. Bien, tendremos que arreglar este asunto por ella. Por mi parte no pienso compartir a Yenna con nadie y el hecho de que hayas venido aquí demuestra que tú tampoco. La conocemos demasiado bien. Mientras seamos dos, ninguno puede estar seguro de ella. Ha de quedar uno. Lo has entendido, ¿verdad?"

La Espada del Destino

Veneno

" -Geralt -gimió Ojazos, sujetando la cabeza entre los brazos-. Me da tanta vergüenza. Me avergüenzo de lo que siento, que es como una maldita anemia, como un resfriado, como el asma...
Él callaba
-Siempre pensé que sería un hermoso y elevado estado del arma, noble y orgulloso, incluso si producía la infelicidad. ¿Acaso no he escrito tantos romances sobre algo así? Y resulta que esto es orgánico. Geralt, terrible y absolutamente orgánico. Así se siente alguien que está enfermo, que ha bebido veneno. Porque del mismo modo que alguien que haya bebido veneno se está dispuesto a todo a cambio del antídoto. A todo. Incluso a la humillación
-Essi, por favor...
-Sí. Me siento humillada, humillada porque te lo he confesado todo, olvidándome de la dignidad, que obliga a sufrir en silencio. Porque con mi confesión te he metido en problemas. Me siento humillada por causarte problemas. Pero no puedo hacer otra cosa. Carezo de fuerzas. A merced de la gente, como alguien con una enfermedad terminal. Siempre he tenido miedo de las enfermedades, del momento en que esté débil, sin fuerzas, sin saber qué hacer, sola. Siempre he tenido miedo de las enfermedades, siempre he pensado que una enfermedad sería lo peor que me podía pasar...
Calló.
-Sé -gimió de nuevo-. Sé que debiera estarte agradecida de que... de que no te aproveches de la situación. Pero no te estoy agradecida. Y esto también me avergüenza. Porque odio ese tu silencio, esos tus ojos aterrorizados. Te odio. Porque callas. Porque no mientes, no... Y a ella también la odio, a esa tu hechicera, de buena gana le clavaría el cuchillo. Porque... la odio. Mándame irme, Geralt. Ordéname que salga de aquí. Porque yo sola, de propia voluntad, no puedo, y quiero salir de aquí, ir a la ciudad, a la taberna... Quiero vengarme de ti por mi vergüenza, mi humillación, quiero encontrar al primero que pase..."


La Espada del Destino

8.7.10

Cuando los sacrificios por alguien empiezan a considerarse meros detalles agradables.. algo se ha escapado de tus manos.

29.6.10

Sólo una cosa tengo clara: No dejes nunca de darme besos así. Ahora muerde el cojín, que nos acabarán oyendo.

25.6.10

Claustrofobia

Porque me importa una mierda el dinero si lo que está en juego es que seas feliz




"Vamos a pegarnos hasta que nos dé claustrofobia"

24.6.10

Reconócelo, soy un experto en esos temas: un día tras otro consigo que te acabes sintiendo peor conmigo. Todo un maestro.