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31.5.10
14.4.10
No eres lo que pareces
- No eres lo que pareces
- ... mejor, ¿no? Si la gente descubriese que están tratando con ese superhéroe que vela por ellos cada noche luchando contra las hordas malévolas e infernales guiadas por la mismísima encarnación del mal; se abrumaría. Además, los malos tratarían de capturarme. Nada, mejor así; sin duda alguna.
- Tonto... no me refería a eso... sabes que me refería a...
- ¿A que no se ve a la legua que me encantas? Joder, mejor. Por suerte no somos capaces de captar las feromonas como los animales desarrollados de verdad; porque sino dos kilómetros a la redonda la gente descubriría que me vuelves loco. Debe de ser violento sentir que alguien está así por tí en todo momento en una conversación, así que agradece que no parezca lo que soy.
- Me gustaba más la versión del superhéroe... qué quieres que te diga.
- Esta vida, una vez más, habrá que adaptarla como le guste más a la señorita, princesa. ¿Me pasas el antifaz? La capa creo recordar que la había dejado por ahí tirada...
- ... mejor, ¿no? Si la gente descubriese que están tratando con ese superhéroe que vela por ellos cada noche luchando contra las hordas malévolas e infernales guiadas por la mismísima encarnación del mal; se abrumaría. Además, los malos tratarían de capturarme. Nada, mejor así; sin duda alguna.
- Tonto... no me refería a eso... sabes que me refería a...
- ¿A que no se ve a la legua que me encantas? Joder, mejor. Por suerte no somos capaces de captar las feromonas como los animales desarrollados de verdad; porque sino dos kilómetros a la redonda la gente descubriría que me vuelves loco. Debe de ser violento sentir que alguien está así por tí en todo momento en una conversación, así que agradece que no parezca lo que soy.
- Me gustaba más la versión del superhéroe... qué quieres que te diga.
- Esta vida, una vez más, habrá que adaptarla como le guste más a la señorita, princesa. ¿Me pasas el antifaz? La capa creo recordar que la había dejado por ahí tirada...
5.4.10
Rieses
- ¿De verdad quieres que hagamos la apuesta? Porque yo estoy seguro que sería capaz de pasarme más de veinticuatro horas seguidas contigo y no pasarían más de diez minutos sin que rieses. De hecho no podrías ni aburrirte.
- Pues vaya asco... si tengo tanto tiempo contigo, yo espero que por lo menos haya diez minutos en los que estemos enfrascados en otra cosa donde no queda tan bien que nos riamos...
- Bueno, digamos entonces que no conseguirás borrar la sonrisa en ese día entero.
- Pues vaya asco... si tengo tanto tiempo contigo, yo espero que por lo menos haya diez minutos en los que estemos enfrascados en otra cosa donde no queda tan bien que nos riamos...
- Bueno, digamos entonces que no conseguirás borrar la sonrisa en ese día entero.
22.3.10
El único palurdo
- Fue incómodo. Se pasó la noche insistiendo en que quería acompañarme a casa, y yo por muchas escusas que pusiera no lograba disuadirle. No sé, lo disfrutaba... fue divertido reírme de camino a casa, pero cuando me dejó en el portal, trató de besarme con la escusa de haberme llevado a casa... sabe que tengo pareja y... ¡Yo no quería que me llevase a casa!
- Si es que siempre igual. Parece que soy el único palurdo que no trata de besarte nunca.
- Ya, eres un encanto, sin duda.
- Si. Lo has logrado. Si quieres acabar con la virilidad de un hombre en una frase, usa esa. Sin duda sirve. Aún así... no sé, hay cosas de las que tengo muchísimas más ganas de hacerte que no es besarte, y creo que no se podría catalogar infidelidad.
- A sí... ¿entonces a qué te refieres?
- A... -mientras me mirabas sentada a mi lado en el sillón, te cogí con ambas manos por la cadera y te levanté en peso para sentarte sobre mi, como si me estuvieses cabalgando. Mis manos se apoyaron en tu rodilla y subieron por tus muslos hasta la cadera, subiendo por el costado dentro de la ropa mientras mis uñas trataban de aferrarse por si intentabas escapar. Mi boca se acercó a tu oreja, con los dedos aparté los pelos rozándo el lóbulo y susurré. - perdona, pero siempre he ansiado hacerte de mi condición.
Mi mano se enganchó con fuerza a su espalda terminando de subir marcándote con la uña mientras mi boca se apoyó en tu cuello para humedecerlo con los labios, tratando de anestesiarlo antes de morder. Porque mordí. Mordí progresivamente más fuerte hasta que gemiste... y seguí mordiendo, mientras mi mano ya jugaba a la altura del cierre del sujetador. Cuando temí por hacerte demasiado daño paré, y como buen vampiro pasé la lengua por la carne irritada para curarla. Un beso dulce terminó de cicatrizar tu cuello, y te miré a los ojos; como hacen los chupasangre tras morder a su rebaño. Tú me mantenías la mirada... no sé si eran cosas mías o si me daba la impresión que la necesitaba besarme eras tú, no sólo yo a tí...
- Si es que siempre igual. Parece que soy el único palurdo que no trata de besarte nunca.
- Ya, eres un encanto, sin duda.
- Si. Lo has logrado. Si quieres acabar con la virilidad de un hombre en una frase, usa esa. Sin duda sirve. Aún así... no sé, hay cosas de las que tengo muchísimas más ganas de hacerte que no es besarte, y creo que no se podría catalogar infidelidad.
- A sí... ¿entonces a qué te refieres?
- A... -mientras me mirabas sentada a mi lado en el sillón, te cogí con ambas manos por la cadera y te levanté en peso para sentarte sobre mi, como si me estuvieses cabalgando. Mis manos se apoyaron en tu rodilla y subieron por tus muslos hasta la cadera, subiendo por el costado dentro de la ropa mientras mis uñas trataban de aferrarse por si intentabas escapar. Mi boca se acercó a tu oreja, con los dedos aparté los pelos rozándo el lóbulo y susurré. - perdona, pero siempre he ansiado hacerte de mi condición.
Mi mano se enganchó con fuerza a su espalda terminando de subir marcándote con la uña mientras mi boca se apoyó en tu cuello para humedecerlo con los labios, tratando de anestesiarlo antes de morder. Porque mordí. Mordí progresivamente más fuerte hasta que gemiste... y seguí mordiendo, mientras mi mano ya jugaba a la altura del cierre del sujetador. Cuando temí por hacerte demasiado daño paré, y como buen vampiro pasé la lengua por la carne irritada para curarla. Un beso dulce terminó de cicatrizar tu cuello, y te miré a los ojos; como hacen los chupasangre tras morder a su rebaño. Tú me mantenías la mirada... no sé si eran cosas mías o si me daba la impresión que la necesitaba besarme eras tú, no sólo yo a tí...
21.3.10
Ganas de besarte
- Ten cuidado, que las ganas de besarte siguen ahí, latentes. No deberías jugar tanto o no podré frenarlas.
- Pero... ¿a qué te refieres? ¿A tí no te gustaba...? - tu cara reflejaba sorpresa. Tratabas de buscar alguna pieza que faltaba por encajar en mi mirada, saber si es una de mis absurdas bromas o tal vez...
- Esa es la gracia, peque. - me acercaba poco a poco a tí. Cogiéndote de la mano te daba vueltas tratando de parecer que sé bailar, hasta que estuve cerca de tu oído. Aparté el pelo con delicadeza, rozando tu cuello para lograr un escalofrío. - La gracia está en que no te enteres de nada... sino, ¿dónde radica la sorpresa?.
Volví a darte media vuelta , y esta vez en vez de acercarme al cuello me acerqué a tus...
- Pero... ¿a qué te refieres? ¿A tí no te gustaba...? - tu cara reflejaba sorpresa. Tratabas de buscar alguna pieza que faltaba por encajar en mi mirada, saber si es una de mis absurdas bromas o tal vez...
- Esa es la gracia, peque. - me acercaba poco a poco a tí. Cogiéndote de la mano te daba vueltas tratando de parecer que sé bailar, hasta que estuve cerca de tu oído. Aparté el pelo con delicadeza, rozando tu cuello para lograr un escalofrío. - La gracia está en que no te enteres de nada... sino, ¿dónde radica la sorpresa?.
Volví a darte media vuelta , y esta vez en vez de acercarme al cuello me acerqué a tus...
20.3.10
Soñar
Voy a empezar a escribir un libro. Sí, otra absurda idea de las que ocurren en mi cabeza como el manual de 'Aprende a discutir contigo mismo' o y compendio de relatos erótico-amorosos. Será un libro enfocado para los momentos típicos de lectura: cuando te encuentras en el baño, cuando estás en algún viaje corto en transporte público o antes de dormirte... por lo que no podrá ser demasiado extenso cada capítulo. Una idea mejor, hacerlos independientes; aunque se pierda el factor intriga. Cuando estés recostada en la cama, abres el libro y buscas un pequeño relato antes de enfrascarte en ese acercamiento al nirvana. Para hacerte las cosas más fáciles, los relatos estarán organizados según el sabor de boca que dejen al terminar de leerlo... ¿quién no ha deseado nunca soñar con algo en particular? Con leer esa noche ese relato seguro qué...
17.3.10
Ginecólogo
¿Alguna vez has deseado tanto que una chica se abriera de piernas para tí, que estarías dispuesto a hacer cualquier cosa para lograrlo? ¿O es que de verdad soy el único que se ha disfradado de Ginecólogo?
"Make me a favour, James; and don't trate me like all the girls that have been asked it. Tell me the turth."
"Make me a favour, James; and don't trate me like all the girls that have been asked it. Tell me the turth."
13.3.10
Dármelas
-¿Sabes? Es que eres genial... en serio, hay cosas que tú me puedes dar que no he conocido a nadie que sea capaz de dármelas.
- A... sí.. -te acercabas sonriendo, atenta a lo que iba a decir, incluso dispuesta a agradecerme que fuese un comentario favorable. Ambos buscábamos cualquier escusa para besarnos y... tal vez eso diera pie a...
-Sí, de hecho estoy más que seguro que serás la única que pueda dármelo. -yo aproveché para acercarme también a ti, disimuladamente cae mi mano sobre tu rodilla... y sube lentamente siguiendo el tacto de tus vaqueros.
-¿Me vas a dejar con la intriga? -cada segundo estábamos más cerca, y ya habías echado un brazo sobre mi hombro para acercarse más.
-Obviamente que no.. sólo tenia que llegar a ello -mis manos subieron hasta tu bolsillo y tantearon lo que se encontraba en él; notaba las llaves, el móvil, la cartera- estoy seguro que nunca conoceré a nadie que pueda darme tu... DNI, ¿sabes? Sólo tú.
- A... sí.. -te acercabas sonriendo, atenta a lo que iba a decir, incluso dispuesta a agradecerme que fuese un comentario favorable. Ambos buscábamos cualquier escusa para besarnos y... tal vez eso diera pie a...
-Sí, de hecho estoy más que seguro que serás la única que pueda dármelo. -yo aproveché para acercarme también a ti, disimuladamente cae mi mano sobre tu rodilla... y sube lentamente siguiendo el tacto de tus vaqueros.
-¿Me vas a dejar con la intriga? -cada segundo estábamos más cerca, y ya habías echado un brazo sobre mi hombro para acercarse más.
-Obviamente que no.. sólo tenia que llegar a ello -mis manos subieron hasta tu bolsillo y tantearon lo que se encontraba en él; notaba las llaves, el móvil, la cartera- estoy seguro que nunca conoceré a nadie que pueda darme tu... DNI, ¿sabes? Sólo tú.
Fue el momento donde te giraste el rostro indignada por la tontería que acababa de hacer. Cuando volvió a mirarme para que sintiese el odio en tus ojos... te planté el beso.
-Los besos sólo merecen la pena si no te los esperas..
-Los besos sólo merecen la pena si no te los esperas..
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